La maternidad tranquila

La llegada de un bebé a la familia es, primero una bendición y después una oportunidad única de crecimiento. En mi segunda maternidad y mis 41 años la tranquilidad y el placer y la contemplación van de la mano. Sirva este espacio para reflexionar sobre la maternidad tranquila, sin culpas, sin expectativas, sin cargas innecesarias.
Tus aportaciones son bienvenidas, así que, si lo deseas, comparte-te, fluye y disfruta.
¡Bienvenida!

miércoles, 13 de abril de 2016

Sacad a los niños a la calle


Sacad a los chiquillos a la calle. Aunque llueva o haga frío. Los niños pasan muy pocas horas en la calle en contacto con los elementos naturales. Sacad a los niños a la calle y que toquen, chupen, huelan, manipulen, tiren, empujen. ¿Cómo queremos que estén tranquilos y relajados después? Estarán en tensión, como leones enjaulados. ¿Habéis visto a los grandes animales en cautividad?

Sacad a los niños y que experimenten la  alegría del movimiento libre, la felicidad de la curiosidad no dirigida, el gozo de la experimentación. Dejad que los niños "pierdan" el tiempo viendo las hormiguitas, empujando con un palo una piedra, arrastrando los pies por la tierra, soñando colgados de los rayos de sol que atraviesan la copa de un árbol. Dejad que los niños sean niños y volveos niños con ellos. Disfrutad.