Grupo Maternal

La llegada de un bebé a la familia es, primero una bendición y después una oportunidad única de crecimiento. Sirva este blog para unirnos a las que estamos lejos geográficamente, como contenedor de ideas y experiencias, como punto de encuentro.
Mi sugerencia es que acudas a las etiquetas para seleccionar los temas que te interesan.
Tus aportaciones son bienvenidas, así que, si lo deseas, comparte-te, fluye y disfruta.
¡Bienvenida!

martes, 16 de diciembre de 2014

El libro De Pareja a Trío: crisis de pareja tras el nacimiento de un hijo

Ya tengo en mis manos, en papel, el libro De Pareja a Trío. Aunque este libro lo comencé a escribir a los pocos meses de dar a luz a mi segundo hijo, es un proyecto que lleva años dando vueltas por mi cabeza. En un principio iba a ser un libro colectivo, pero no pudo ser.  Y así, la idea regresó de nuevo a mis manos. Esta vez para materializarse en forma de libro. Espero que sirva para que muchas parejas que se encuentran en una situación difícil puedan abrir su cabeza y su corazón. 


No es un tema fácil, ni pretendo decir que tengo todas las soluciones a todos los problemas, pero estoy convencida de que este libro puede ayudar a algunas personas a ampliar su mirada sobre la situación que están viviendo.

Puedes encontrar el libro en tu librería habitual (puedes también encargarlo) en España, 

en América en www.mujerintegra.com

en la web de la EDITORIAL Ob Stare www.obstare.com 

jueves, 13 de noviembre de 2014

Taller de Pareja a Trío

Últimas plazas
Taller on line del 15 de noviembre 2014
Más información: http://enlapareja.blogspot.com



martes, 4 de noviembre de 2014

El nacimiento de la madre

Llevamos a nuestros bebés nueve meses en nuestro interior y, un buen día, nos encontramos con un bebé en los brazos. Nadie nos ha preparado para comprender en su dimensión real qué significa acoger esta nueva vida. Nadie ha podido, ni aún los poetas, transmitir la mezcla de emociones, los cambios vitales, la transformación a la que la maternidad nos ha sometido. Deseamos cuidar de ese bebé con todo nuestro corazón, deseamos entregarnos con todo el alma, deseamos amarle como antes nunca lo hicimos con nadie y lo conseguimos… a ratos.  Entramos entonces en una lucha interna entre lo que debería ser y lo que es, entre lo que nos dicta la mente y lo que nos pide el cuerpo, entre nuestra fantasía y la realidad del día a día.
Acompañar a otro ser humano en su proceso de crecimiento y de creación de su propia identidad requiere tiempo, disponibilidad, paciencia (la ciencia de la paz), amor ilimitado y respeto. Que, a veces, se nos escurren entre el estrés del ritmo diario, nuestro propio proceso personal y las necesidades no resueltas.  Las llamadas crianzas con apego, crianza respetuosa o natural nos exigen  previamente haber transitado algunos caminos de desarrollo personal y autoconocimiento que, rara vez, hemos pensado que necesitaríamos para ser madres. 

Durante nuestra infancia, y a través de las experiencias dolorosas y/o traumáticas que hemos experimentado, hemos ido configurando alrededor de nuestra verdadera identidad, Self o Ser, una capa de dolor que lo protege. Son los dolores no llorados, las experiencias que pugnan por salir, las emociones bloqueadas. Esa capa de dolor está a su vez siendo protegida por otra capa de miedo. Esta capa de miedo nos protege de mirar en el interior, nos mantiene en un estado superficial. El miedo, a su vez, es protegido por los prejuicios, las opiniones tenaces que asumimos como reales: desde los “yo no valgo” a “nadie me va a querer” a “los hombres siempre abandonan a las mujeres” o “los bebés manipulan a sus madres”, “hay que dar de mamar cinco años”, “las demás son malas madres”… y así un largo etcétera.  Y, por último, rodeando esta capa de prejuicios, emerge una ideología: un conjunto de ideas que caracterizan mi forma de pensar y, por resultado, lo que yo creo que es la Vida. A veces, convertimos la crianza respetuosa en una ideología, un conjunto de ideas que interiorizo y asumo desde esta esfera periférica. Y aquí comienzan los problemas y las dificultades para llevar a cabo la titánica tarea de criar a un hijo con el amor y el respeto que se merece. 

En realidad, la crianza tiene que ver con el Ser, con dar con mi núcleo, con saber quien yo soy, con experimentar la dignidad que como ser humano poseo y, desde ahí, relacionarme con el respeto, la consideración y el amor que el otro, mi hijo también, merece. El viaje de la maternidad es el viaje desde la ideología hasta el Ser. Pero para llegar a él, habrá que atravesar nuestros prejuicios, miedos y dolores. Entonces, la madre que somos nacerá.

viernes, 31 de octubre de 2014

Comunicación en pareja y en familia


Quizá uno de los pilares fundamentales en la pareja en los que merece la pena invertir más esfuerzo y desarrollo es en la comunicación. Es inviable que exista armonía en la relación de pareja y en la familia si no podemos comunicarnos desde el respeto y la honestidad. Para que la comunicación en familia y en pareja funcione, te invito a considerar estas propuestas:

1.- Conocer qué es lo que te ocurre, sientes, piensas... de verdad. Hacer en primer lugar ese trabajo personal de honestidad. A veces nos enfadamos no por lo que parece.

2.- Comunicar con respeto haciéndonos responsables de lo que siento. Yo siento... no es lo mismo que decir: tú haces que yo me sienta... Así abres las posibilidades de diálogo.

3.- Escuchar de forma que puedas dejar un espacio al otro, a la verdad del otro, por mi alejada que esté de la propia.

4- Aceptar que en realidad "siempre" no tenemos la razón en "todo" (aunque lo pensemos).

5.- Buscar acuerdos que nos hagan sentir bien a los dos. Dejar atrás el paradigma de GANAR-PERDER y entrar en el de GANAR-GANAR. En una pareja las partes han de ver satisfechas sus pretensiones o parte de ellas hasta encontrar el equilibrio.


Si quieres saber más sobre las relaciones de pareja y la resolución de las crisis, visita:

miércoles, 29 de octubre de 2014

Taller online De Pareja a Trío

Si te estás preguntando qué es lo que ha pasado para que lo que era una relación de pareja satisfactoria se haya convertido, tras la llegada de los hijos, en un espacio de enfados, peleas y silencios, quizá este taller sea para vosotros.

Si quieres leer más sobre la crisis de pareja que puede acompañar el nacimiento de los hijos, entra en la web En la pareja y tendrás toda la información.


viernes, 24 de octubre de 2014

Libro De Pareja a Trío

Tenía ganas de contar esta novedad. Dentro de poco, verá la luz este nuevo libro en el que, a través de mi propia experiencia y de la de cientos de madres y padres con los que he tenido la oportunidad de trabajar estos años a través de los cursos y en los círculos maternales, reflexiono sobre la crisis de pareja que acompaña en muchas ocasiones el nacimiento de un hijo. Es bastante más frecuente de lo que se puede imaginar y mucho más habitual de lo que el imaginario colectivo desea simbolizar, que cuando un hijo nace, además de un pan bajo el brazo, traiga conflictos y luz a todas aquellas cuestiones de la pareja que estaban aún por resolver desde antes.

Mi ánimo a las parejas que están atravesando una crisis que, además, nos puede servir para crecer y limpiar nuestra relación de aquellos modelos que ya no nos sirven, de las ideas que dimos por buenas o de los conceptos en los que nunca llegamos a reflexionar. Atravesar una crisis implica madurar, reordenar, simplificar, tomar decisiones y crecer. 

En breve, en las librerías de España y América "De pareja a trío: crisis de pareja tras el nacimiento de un hijo", Editorial Ob Stare.

miércoles, 15 de octubre de 2014

¿Por qué he dejado de escribir sobre crianza?

No sé si mis lectoras habituales lo saben, pero he sido madre por segunda vez. Hace once meses di a luz a un niño maravilloso. Como mi hija mayor tiene casi diez años, esta segunda maternidad está siendo muy diferente y suficientemente alejada de la primera como para sentir que la vivía por primera vez. Volví a las noches con la teta, los primeros días de puerperio, las emociones a flor de piel, volví a encontrarme con parte de mi contenido emocional sin abrir aún y con las mieles de una crianza suave, divertida y feliz. Antes de embarazarme sabía que ahora tenía la capacidad para cuidar de un bebé sin problemas. Y así ha sido: el sueño, la lactancia, los brazos, la alimentación... han sido fácil este primer año, no solo porque ya había sido madre antes, sino porque, estoy convencida, de que un parto natural e íntimo es una buenísima forma de comenzar a maternar.
Quizá por eso no escribo sobre crianza, porque creo que desde una crianza fácil es más difícil conectar con otras madres. Y también porque ya hay demasiado escrito. Este blog tiene muchos años y entonces no todo estaba dicho. Ahora, cuando observo a las madres primerizas, veo como llegan a la maternidad con todos los libros leídos, la teoría perfectamente elaborada y mucha ansiedad también por ser como las madres de los libros: las que no lloran, las que tienen lactancias impecables, cuyos hijos son felices siempre. Y me pregunto si de alguna manera no habremos alterado la experiencia de la maternidad al contar los entresijos y crear expectativas que pueden o no darse. 
Ser madre es una experiencia compleja, múltiple y muy profunda que difiere enormemente de una mujer a otra. Incluso de una maternidad a otra en la misma mujer. No sé si es posible dar consejos cuando nadie los ha pedido, pero si eres madre o lo vas a ser en breve, suéltate el pelo, déjate ir, levanta el freno y disfruta al máximo. Hazte propietaria de tu experiencia, que es única, y asume el mando. Y cuando surjan las dudas, escucha a los demás, pero haz solo aquello con lo que te identifiques. No sufras sin necesidad y no hagas sufrir a tu bebé si puedes evitarlo. Y disfruta porque el tiempo pasa volando y los bebés no tendrán eternamente tres meses (aunque pueda parecértelo alguna que otra noche). Si eres madre primeriza o estás a punto de serlo, enhorabuena. Ahora es un buen momento de comenzar a ser tú misma.