La maternidad tranquila

La llegada de un bebé a la familia es, primero una bendición y después una oportunidad única de crecimiento. En mi segunda maternidad y mis 41 años la tranquilidad y el placer y la contemplación van de la mano. Sirva este espacio para reflexionar sobre la maternidad tranquila, sin culpas, sin expectativas, sin cargas innecesarias.
Tus aportaciones son bienvenidas, así que, si lo deseas, comparte-te, fluye y disfruta.
¡Bienvenida!

viernes, 1 de julio de 2011

Trabajo y maternidad

¿Puede decirme alguien dónde está la realización personal de esta mujer protagonista del corto? ¿Puede alguien sostener que es necesario que las mujeres pasemos por esto en nombre de la igualdad?


7 comentarios:

Anónimo dijo...

Umm... supongo que ganarse un sueldo por sí misma en el contexto actual donde, por desgracia, sólo ganas dinero al cuidar de una criatura ajena.

Ya de por sí es un paso más después del modelo de mujer esclavizada sí o sí al hogar, y de esa insatisfacción puede nacer algo tanto para su progreso individual como para el social.

Laura Martínez Hortal dijo...

Mónica, este corto me ha conmovido mucho y me ha inspirado para escribir un post:

http://femeninoyplural.blogspot.com/2011/07/manifiesto-de-la-diferencia.html

Gracias!

Carol dijo...

No he podido evitar emocionarme.
Así están las cosas de bien hechas.

Mica dijo...

Que tristeza me dieron los ojos de esa mujer...

Mónica de Felipe dijo...

El sistema ha impuesto que las madres no estemos con nuestros hijos. Entre otras cosas, porque un niño que crece con apego y una madre que defiende su territorio son inalienables. Tendrán la fuerza y el coraje de no doblegarse ante nada ni nadie. Y esto, sencillamente, no interesa.

Mónica de Felipe dijo...

Gracias Laura por tu texto. Arrollador!

Sandra Ruano dijo...

De este ´paso más´ no puede nacer nada. Esta mujer, en este momento de su vida, para progresar como individua necesita única y exclusivamente estar junto a su hijo. La otra, la que marcha, tiene otras necesidades. La libertad de la mujer radica en poder elegir cómo evolucionar y en este corto sólo una de las dos es libre para elegir.