La maternidad tranquila

La llegada de un bebé a la familia es, primero una bendición y después una oportunidad única de crecimiento. En mi segunda maternidad y mis 41 años la tranquilidad y el placer y la contemplación van de la mano. Sirva este espacio para reflexionar sobre la maternidad tranquila, sin culpas, sin expectativas, sin cargas innecesarias.
Tus aportaciones son bienvenidas, así que, si lo deseas, comparte-te, fluye y disfruta.
¡Bienvenida!

martes, 9 de junio de 2015

El arte de la comunicación feliz

Desde hace diez años me centro y me concentro en el arte de compartir mi vida con mi hija mayor y desde hace un año y medio, también con el pequeño. Comunicar con los hijos es un arte porque estás tú y tus hijos y en medio muchas inercias, relaciones fallidas previas, expectativas, desinformación, necesidades básicas no satisfechas de ambas partes, necesidades desplazadas, lenguajes distintos, habilidades más o menos aprehendidas, modelos de comunicación, limitaciones conscientes e inconscientes... vamos, que casi parece un milagro que podamos llevar a consenso en algo. 

Comunicar con los hijos es tan difícil que hay bastante bibliografía al respecto. Y además nos interesa porque son unas de las personas con las que más nos gustaría tener una buena comunicación. Los bebés, desde el momento en el que nacen, antes incluso, desde el vientre, si sabemos escuchar nos hablan. Nos dicen cosas, nos dan información, solo que lo hacen a su manera y con su idioma que, hasta la fecha, no es el nuestro. 

Nuestro idioma esta hecho de palabras, abstracciones, preceptos, lugares comunes, mente, razones... el de ellos está hecho de gestos, concreciones, cuerpo, impulsos, deseos, sentires y territorios inexplorados. 

Nuestro idioma esta hecho de tiempo lineal ayer- hoy-mañana. El de ellos, de inmediatez intemporal: aquí y ahora. 

Nuestro idioma está hecho de historias pasadas, el de ellos es un idioma cargado de futuro. Por eso es tan importante aprender a comunicarnos con ellos. La autoestima, la empatía, el amor, la solidaridad... depende de estas interacciones en las que nosotros, los adultos, vamos mostrando una mirada del mundo que ellos, después,  aceptarán como propia.

Necesitamos por tanto, encontrar un idioma propio, un manera de expresar y escuchar que nos respete a ambos y que facilite que los conflictos se conviertan en momentos de crecimiento mutuo. Necesitamos conectar con los niños y reconocer su lenguaje y ser especialistas en él. 

Es imprescindible para que nuestros hijos crezcan en paz, propiciar esos espacios de comunicación mutua que facilite la vida de las dos partes y alimente con amor la relación más intensa, compleja y elevada que tendremos en nuestra vida.

Tengo el placer de invitarte a la charla abierta y gratuita que impartiré en la Asociación de familias El Nido, de Granada, el miércoles a las 18:00, con el título Crianza y educación respetuosa: de la teoría a la práctica.



Además, el viernes, 12 de junio, celebraremos un taller que lleva por título "El arte de la comunicación feliz con tu hijos", de 17:00 - 20:00 h. Para todas las madres y los padres, independientemente de la edad de sus hijos. Se trata de un taller práctico en el que experimentar con nuestro modelo de comunicación, tomar conciencia de lo que no funciona y resolver los patrones negativos de nuestra manera de comunicar.



Si deseas contactar conmigo directamente, estaré feliz de responder a tus dudas en: grupomaternal@gmail.com

lunes, 1 de junio de 2015

No te ganes la Vida, disfrútala

La experiencia de alargar el brazo y alcanzar el fruto deseado de un árbol, pertenece al origen de los tiempo. Nos remite a los tiempos en los que lo tuyo y lo mío aún no existían. Permitir que los niños lo experimenten es dejar en ellos un poso, activar una memoria, que espero les sirva para saberse recibidos en un mundo en el que la Naturaleza nos ofrece lo que necesitamos para vivir. Alargar la mano y saciar el hambre, estirarnos mínimamente y saciar las necesidades. Así deberíamos vivir: satisfaciendo las necesidades sin dolor ni sufrimiento.


En un mundo donde para sobrevivir hace falta salvar tantos obstáculos artificiales creados para mantenernos en constante estado de necesidad, no está de más saber que con alargar la mano, los frutos estarán ahí esperándonos para satisfacernos. En un mundo donde la mayoría de los habitantes están en una situación de pobreza extrema (artificialmente creada a través de esquilmar sus recursos naturales o contaminarlos o apropiárselos grandes corporaciones o personas sin escrúpulos), no está de más  que recordemos que en este planeta, tenemos lo que necesitamos y que si hay personas que no lo tienen es porque otras lo impiden. No hace falta ganarse la vida. La Vida ya está ganada, con cada respiración, con cada gesto. Estamos aquí, somos y tenemos dignidad. Con alargar una mano, con ofrecer nuestros dones, debería ser suficiente para sobrevivir dignamente. Seamos, pues, dignos. Y permitamos la dignidad de las demás personas. 

Dedicado a Laura 

lunes, 25 de mayo de 2015

Charla gratuita



Nos vemos dentro de poco. El miércoles 10 de junio, a las 18.00 de la tarde en la sede de la Asociación de familias El Nido, en Granada, tengo el placer de ofrecer una charla gratuita para todas las madres, padres e interesados en la educación en general, titulada "Crianza y Educación respetuosa: de la teoría a la práctica". 

La idea es responder a la clásica pregunta que yo misma me hice en su momento y que veo como a diario, muchos padres y madres se preguntan: ¿Por qué a mi no me "funciona" lo que leo en los libros? ¿Por qué si estoy convencida de que quiero criar y educar de una manera, me veo haciendo cosas que no me gustan? ¿Qué hay detrás de esto? ¿Qué puedo hacer para llevar a la práctica lo que leo y me gusta?

Además, de responder a estas preguntas, el acto servirá para presentar la Asociación de familias El Nido y un taller práctico de tres horas que se celebrará el viernes, 12 de junio en la sede de la Asociación. 

El taller tiene por título: El arte de la comunicación feliz. En él, vamos a trabajar con las ideas, creencias y resistencias interiores que no nos dejan crear una comunicación feliz con nuestros hijos. Es un taller muy práctico porque la idea es que salgas de ahí con menos mochila y más herramientas para transformar los conflictos en momentos de diálogo y crecimiento mutuo. Si estás interesado en acudir puedes enviar un mail a grupomaternal@gmail.com para ser de los primeros en recibir toda la información en tu correo. Las plazas son limitadas. 




miércoles, 13 de mayo de 2015

Los bebes de dieciocho meses

En este momento mi hijo pequeño tiene dieciocho meses y es evidente que comenzamos una nueva etapa. Ayer, sin ir más lejos, lanzó un "no, no, no... yo solo" que se me clavó en el corazón. ¡Pero, bueno! ¿Ya estamos así? Pues parece que comenzamos con los ramalazos de independencia y dependencia propios de esta fase del crecimiento (te invito a mirar aquí las diferentes fases de desarrollo). Mientras proclama con orgullo que él solo hace las cosas y se enfada con bastante carácter si no se lo permitimos (a veces no le permitimos coger las tijeras de podar o el cuchillo jamonero, manías que tiene una), demuestra una querencia, llámalo dependencia, absoluta por mi; hoy he vivido una de esas escenas entrañables de la maternidad: mientras estaba en el baño orinando, ha llegado, ha levantado la camiseta y se ha puesto a mamar. ¡Es verdad, se me olvidaba! Volvemos a hacer pis con el crío encima. 

Y en todo este proceso, me acompaña un pensamiento a cada paso: esto también pasará. Volando. Esta fase durará poco, y más en este crío que va rápido como un rayo, y yo me pregunto, donde se fue mi bebé, ese pequeñito que gorgoteaba y mamaba tranquilamente en brazos. Así que, a todas las que como yo, estáis pasando esta fase de reaproximación, que meáis con el crío encima, que le quitáis cuchillos de las manos y los acompañáis en sus subidas y bajadas de alto riesgo por las escaleras... disfrutad. Porque en unos meses, dejaran de hacer, decir y querer las cosas que hacen, dicen y quieren ahora y nos preguntaremos dónde se fue este pequeño terremoto. El tiempo vuela.